31 oct. 2012

La digitalización es conocimiento


POR DAVID MONNIAUX



Internet amplió el acceso a libros y publicaciones periódicas fuera de la Academia. El debate pasa ahora por La calidad de los contenidos de la Web.

La digitalización es fantástica para acceder al conocimiento. Libros de papel, periódicos y revistas tienen algunas ventajas (por ejemplo, se puede “navegar” sobre ellos), pero muchas veces no se los puede encontrar completos, y muchos sólo están disponibles en bibliotecas especializadas. Las bibliotecas no tienen infinito espacio y a veces tienen que desechar libros que nadie pide. Acceder a los libros implica a veces viajar hasta la biblioteca local. Pero no todos vivimos en ciudades con buenas bibliotecas, o siquiera con alguna biblioteca. Ni todas tienen un servicio de préstamo inter-bibliotecario. Muchos de los que opinan sobre los peligros de la digitalización parecen olvidar que no todo el mundo es un académico con posibilidad de acceso a las bibliotecas universitarias. La digitalización permite que cualquier persona con acceso a Internet pueda obtener esos documentos directamente desde su casa.

La digitalización también plantea peligros puntuales. Los recursos estatales son reducidos en muchos países y en ellos la digitalización puede parecer un gasto no esencial, por lo cual resulta tentador dejar que corporaciones privadas (como Google) hagan el trabajo. Sin embargo, las organizaciones públicas y privadas que asumen el gasto de la digitalización podrían aspirar a algún tipo de “rédito de la inversión”. En general, exigen algún derecho de autor sobre los datos digitalizados, incluso si las obras forman parte del dominio público (en Europa, esto ocurre 70 años después de la muerte del autor). Las bases jurídicas de estas exigencias pueden no ser claras: en Francia, por ejemplo, no existe un “derecho de autor” en sí, sino el “derecho del autor” que reclama la autoría. Pero el escaneo como actividad mecánica no presupone creatividad ni autoría. Por eso, para muchas organizaciones resulta muy tentador exigir modificaciones legales que les permitan obtener una especie de derecho oficial a cobrar por lo que está en el dominio público.

Un segundo peligro concierne a la interoperabilidad y a la limitación de derechos de los usuarios. Leer un libro en papel no requiere ningún equipamiento y una vez comprado, uno no precisa autorización del editor para leer el libro o prestárselo a un amigo. En cambio, los documentos digitales se venden en formatos específicos que requieren software compatible. Algunos de estos formatos incorporan DRM: sistemas de gestión de derechos digitales que limitan lo que el usuario puede hacer con los documentos (sí ver pero no imprimir, por ejemplo), por lo cual algunos los llaman “esposas legales”.

Algunos sitios permiten al usuario ver una página por vez, pero no descargar el documento entero para emplearlo fuera de Internet. Incluso si un usuario compra un contenido para usarlo fuera de Internet, es posible que no pueda adquirirlo plenamente sino sólo obtener algunos derechos limitados y revocables. Además, los sistemas DRM suelen ser implementados en forma precaria lo que implica nuevas incompatibilidades. La obsolescencia también puede volver ilegibles determinados documentos digitales. El software que se empleó al crearlos veinte años atrás puede resultar ahora inaccesible. Los medios de almacenamiento cambian con mayor frecuencia cada vez (se incrementa la densidad de los medios, las interfaces son más rápidas) y también pueden deteriorarse con el tiempo. Si alguien escribió un texto en su computadora en 1980 y lo almacenó en un floppy disk , seguramente ese disco es hoy en día ilegible (se desmagnetizó, o no hay lectores que los descifren o el procesador de palabras utilizado ya no está disponible, etc.).

Por último, una crítica habitual a los esfuerzos de la digitalización (especialmente los de Google) es que no acatan los estándares profesionales de las bibliotecas: por ejemplo, puede ser que no distingan entre diversas ediciones de un mismo libro –algo relevante en ciertos trabajos académicos.

Para mí éste es el problema menor porque tiene un impacto limitado. Una dificultad que aparece cuando se discute el vínculo entre conocimiento y digitalización es que diferentes tipos de usuarios tienen necesidades y expectativas diferentes.

El libro “ Googléame” (FCE, 2008) de mi colega Barbara Cassin recibió críticas muy favorables de algunos periodistas e intelectuales, y eso despertó mi curiosidad. No es común encontrar a filósofos discutiendo sobre motores de búsqueda y computación. Pero me decepcionó. A mi juicio, dice cosas obvias.

Que Google ranquea las páginas web y documentos no de acuerdo con un juicio académico sino según criterios lexicográficos superficiales (aparición de palabras clave en la página) combinados con la popularidad iterativa (el famoso algoritmo PageRank). Que el traductor de Google opera con mecanismos igualmente superficiales y que suele producir resultados hilarantes. El libro de Cassin propone algunas sugerencias muy ingenuas sobre cómo mejorar estos motores de búsqueda: parece que su autora ignora la inmensa cantidad de trabajo que existe en esa línea y las dificultades específicas que afronta (cualquier técnica que se intente aplicar a la Web tiene que tener costos limitados, para un conjunto muy amplio de datos).

Me di cuenta de que aunque lo que Cassin decía era obvio, banal e ingenuo para mí, podía no serlo para la audiencia a la que estaba dirigida (¿periodistas?, ¿académicos del ámbito de las humanidades?). Es gracioso. Esto mismo es lo que piensa mi colega sobre Wikipedia: según ella, es útil para quienes no saben nada sobre un tema, pero fastidiosamente insuficiente para quienes conocen sobre ese tema. Cassin se queja de que no aprendió nada leyendo artículos de Wikipedia sobre filósofos griegos, tema en el cual ella es experta. Yo tampoco aprendí nada sobre Google leyendo su libro, salvo algunas anécdotas que no aparecían jerarquizadas por ninguna fuente confiable. La simetría es asombrosa.

Refiriéndose a quienes elaboran Wikipedia, Cassin se pregunta en su libro: “¿Qué significa dar a los que nada saben aquello que los que saben ya no quieren para sí mismos?”. Yo tengo una respuesta: significa escribir para el lego. O incluso (en cuestiones de alto nivel de especialización), enseñar. Seguramente al académico le van a molestar los documentos sobre su especialidad escritos por un lego. En casa recibo tres revistas científicas: dos publican artículos largos, escritos por académicos, y la tercera publica reseñas y noticias más livianas. Yo prefiero las dos primeras por la profundidad de su contenido, pero para muchos amigos son muy difíciles de leer y disfrutan en cambio de la tercera.

Describo la situación como si los artículos de Wikipedia estuvieran escritos en su mayoría en un nivel elemental, en términos de un lego –contra esto protesta Cassin–; sin embargo la situación es mucho más matizada. Muchos critican los artículos de Wikipedia, sobre todo en matemáticas y ciencias exactas, por ser de un nivel demasiado alto, como escritos por investigadores y graduados universitarios para beneficio de sus pares. Y efectivamente algunos están escritos por expertos.

Como ocurre a menudo con Wikipedia, la dificultad radica en la falta de uniformidad de los artículos. Entre la biografía de un político local y un artículo sobre un tema científico especializado (la jerarquía polinómica de las clases complejas) hay muy poco en común. A la primera la puede editar cualquiera: el propio político, uno de su equipo o un enemigo. La segunda seguramente estará escrita por un experto, por la sola razón de que sólo alguien con conocimiento avanzado iría a buscar información sobre un tema como ese.



30 oct. 2012

El Leonardo interactivo


El Leonardo interactivo es una herramienta que ofrece la versión digital de los Códices Madrid de Leonardo da Vinci, además de múltiples funcionalidades que nos acercan al mundo del genio toscano.
Los Códices Madrid I y II contienen anotaciones y dibujos diferentes entre sí en cuanto a contenido y época.
Entre otros contenidos contextuales de interés, esta herramienta incluye una cronología de la vida de Leonardo y un somero acercamiento a las áreas del conocimiento o artísticas que abordó el pensador universal a  través de  obras que forman parte de los fondos de la Biblioteca Nacional de España. 


Fuente: http://leonardo.bne.es/es/Colecciones/Manuscritos/Leonardo/index.html


Los códices 'Madrid I' y 'II' de Leonardo Da Vinci, la única obra del genio renacentista en España, son a partir de hoy accesibles desde cualquier lugar del mundo gracias al proyecto 'Leonardo interactivo' puesto en marcha por la Biblioteca Nacional de España (BNE).
"La tecnología del siglo XV se encuentra con la del siglo XXI" con 'Leonardo interactivo', según Isabel Bordes, coordinadora de esta iniciativa presentada en la Biblioteca Nacional, institución encargada de la custodia de los originales de ambos códices, a los cuales se podrá acceder ahora en la página del proyecto.
La nueva web, fruto de la colaboración entre la BNE y Telefónica, es una respuesta a la buena acogida que ha tenido 'El Quijote interactivo', puesto en marcha a finales de octubre de 2010 y que ha recibido ya más de 2.300.000 visitas.
Precisamente han sido los seguidores de la BNE a través de una encuesta en Facebook quienes han elegido los códices de Da Vinci como siguiente libro interactivo tras el Quijote, lo que da idea del interés que sigue despertando la obra del genio del Renacimiento italiano.
'Leonardo interactivo' permite al usuario el acceso a 718 páginas digitalizadas, tras la restauración realizada recientemente en la BNE a ambos códices, así como la posibilidad de enlazar con más de 120 obras de la época, 42 animaciones en 3D, casi cien citas extraídas de los códices del Leonardo más personal y un mapa cronológico que recoge pasajes de su vida.
El proyecto de estos manuscritos encontrados en los archivos de la BNE en 1964, tras permanecer 150 años extraviados, también incluye el acceso a 11 pistas de música de la época, dos de ellas con reconstrucciones de instrumentos mejorados por Da Vinci como la viola organista.
Los 'Códices Madrid' se encuadran en el periodo más fructífero de la vida de Leonardo. El primero de ellos es un tratado de mecánica y estática el segundo está relacionado con la fortificación, la geometría y la estática. Así, el 'Códice Madrid I' es el más homogéneo de los dos en cuanto a su contenido, de gran riqueza visual, descriptiva y técnica, por lo que ha permitido la inclusión de animaciones en 3D de algunos de los mecanismos inventados por Da Vinci que siguen teniendo aplicación práctica hoy día.
Este tratado permitirá, a través de juegos, un acercamiento más lúdico a la vida y obra de Leonardo, aplicaciones a las que también se podrá acceder desde las nuevas plataformas tecnológicas, como móviles o tabletas.
El códice 'Madrid II' contiene una sección con un breve inventario de la biblioteca personal del italiano, algunas de las cuales servirán en este libro interactivo para enlazar con algunos fondos ya digitalizados de la institución gracias al proyecto Biblioteca Digital Hispánica.
Ambos tratados contienen anotaciones y dibujos diferentes entre sí en cuanto a contenido y época, y los temas se mezclan en los mismos de manera arbitraria, motivo por el cual se ha incluido en 'Leonardo interactivo' un índice que agrupe las páginas que contengan información acerca de un tema específico.
Considerado como una completa radiografía de los textos de Da Vinci, se ha invertido en su elaboración interactiva más de 20.000 horas de trabajo por parte de un equipo multidisciplinar integrado 40 profesionales entre bibliotecarios, investigadores, informáticos, diseñadores y gestores.

28 oct. 2012

Diez libros infantiles para Halloween



Clasificamos por edades las mejores lecturas para pasar miedo la Noche de los Difuntos



En medio de disfraces, dulces y golosinas no hay que olvidar que otro de los grandes atractivos infantiles de Halloween es contar o leer historias que pongan los pelos de punta. Aquí tiene por dónde empezar.

Prelectores

1. «Qué susto». MacMillan
Un buen manual de iniciación a Halloween. A través de una serie de ventanas, los pequeños pueden descubrir en este libro fantasmas, brujas, vampiros y demás habitantes de la casa encantada.

A partir de 3 años

Diez libros infantiles para Halloween2. «Teo en el castillo del Terror». Foreing Rights
Cubierta de «Teo»
El popular personaje infantil pasa una divertida tarde en el castillo del terror de un parque de atracciones, entre fantasmas, brujas, dragones, monstruos... Al final, la tradicional guía didáctica.

A partir de 7 años

3. «Gerónimo Stilton. El extraño caso de la noche de Halloween». Destino
Auténtico fenómeno editorial este ratón periodista no podía ser ajeno a esta celebración. Stilton se interna en la Noche de los Difuntos con un gran misterio: un siniestro personaje se apodera de Ratonia. Además, el libro cuenta con una práctica guía para organizar una fiesta de miedo.
4.«La maldición de las brujas». Colección Los Niños Extraordinarios. MacMillan.
Cuenta el extraño caso que ocurrió en la Ciudad de las Casas con Forma de Frutas. Los niños y los bebés comenzaron a envejecer de forma extraña. ¿Tendrán algo que ver las tres brujas que acaban de abrir una perfumería para los pequeños?
Este es el tercer título de la colección, que se desarrolla con Brujas como protagonistas y que ensalza valores como el compañerismo.

A partir de 8 años

5. «Frankestein». Mari Shelley. Touch of Classic
Se trata de la nueva entrega de literatura clásica adaptada para niños y en iPad. A través de la universal historia, el lector encuentra multitud de oportunidades para interactuar con elementos y personajes de las diferentes escenas así como acertijos, puzzles y juegos por completar. También se puede elegir idioma (español o inglés).

A partir de 9 años

6. «Rose». Holly Webb. Molino
Rose deja el orfanato para trabajar con el reputado alquimista Sr. Fountain. Sin embargo, comienzan a pasar cosas extrañas tanto en la casa como en su propio interior. Entonces los huérfanos de Londres empiezan a desaparecer y Rose no duda en poner a prueba su talento para encontrarlos.
Diez libros infantiles para Halloween7. «Gazpacho de vampiro». Martín Piñol. Destino
Portada de «Gazpacho de vampiro»
El mundo del chef zombie es así. Aquí se mezclan los monstruos con la gastronomía, con el humor y con el misterio, con el fin de que los pequeños vayan superando sus miedos, ¡y entren en la cocina!

A partir de 12 años

8. «Drácula». Bram Stoker. Anaya
Una edición especial de la gran obra con motivo del centenario de la muerte de Bram Stoker. Cuenta con unas sobrecogedoras ilustraciones de Beatriz Martín Vidal y con prólogo de Gustavo Martín Garzo.
9. «El guardavía» y «Cuentos de lo sobrenatural». Charles Dickens. Anaya.
Este año se han cumplido 200 años del nacimiento de Dickens y qué mejor manera de celebrarlo que sus obras más terroríficas. Relatos en los que aparecen, enterradores, asesinatos, aullidos del viento descolgándose por la chimenea, parajes lúgubres y solitarios, un dedo helado que roza una petrificada espina dorsal...

A partir de 14 años

10. «El hogar de miss Peregrine para niños peculiares». Ranson Riggs.Noguer.
En este caso no se trata tanto de terror como de misterio y suspenso. Pero la historia es irresistible. Ranson Riggs fue encontrando en mercadillos una colección de antiguas fotografías de niños levitando, invisibles o levantando enormes rocas. El autor se inventa esta gran historia (ha estado sesenta semanas entre los libros más vendidos del New York Times a su alrededor: en plena Segunda Guerra Mundial existió en la remota isla de Gales un orfanato muy particular...

Libros prohibidos: 7 casos de censura ridícula


Por: Belinda Lorenzana 
Por estos días se celebra en Estados Unidos la Semana del Libro Prohibido, dedicada desde hace treinta años a promover un conjunto de obras que fueron censuradas alguna vez. Aunque el Index librorum prohibitorum et expurgatorum o Índice de libros prohibidos de la Iglesia Católica dejó de editarse en la segunda mitad del siglo XX, hay un montón de títulos que, en diferentes culturas, han sido objeto depersecución.

La investigadora argentina María Gabriela Mizraje aprovecha la ocasión y arma un catálogo con obras censuradas por a diferentes razones, algunas de ellas ridículas e incomprensibles. La impertinencia de la censura, un concepto que daría no para un post sino para una serie de artículos, es pariente cercana de la bsurdo más lamentable. Es decir, las descripciones gráficas que encontramos en Lolita de Nabokov escandalizaron a las sociedades moralistas de los 50: en la novela hay un erotismo penetrante que sucede entre un hombre de mediana edad y una niña de 12 años. La premisa me parece de lo más atractiva, el libro es una referencia obligada y tengo claro que la ficción narrativa retrata ésa y muchas otras realidades, pero las mentes más conservadoras lo encontraron más que inapropiado: el hecho no me sorprende.
Sin embargo, la censura hacia algunos títulos sólo puede calificarse de inverosímil. ¿Qué hay de la prohibición de otro tipo de libros, esos cuyos temas no tienen nada que ver con sexo ni drogas ni rock and roll? Para que vean que el afán prohibitivo de algunos no conoce límites, a continuación, 7 casos notables por su elevado nivel de ridiculez. Se darán cuenta de que el conjunto está formado por obras comúnmente asociadas con las lecturas infantiles y juveniles. De paso, esta pequeña lista sirve para comprobar que la infancia, entre las carencias que carga consigo y la censura (particularmente en relación con lo que se lee), es un período en que resulta difícil cultivar la intimidad: la lectura es uno de los actos más íntimos que existen.

1. Diario de Ana Frank

Diario de Ana Frank
En 1983, el Comité encargado de los libros de texto en Alabama, lo consideró deprimente y lo dejó fuera de las lecturas apropiadas para los estudiantes. Y pensar que a muchos niños los siguen obligando a leerlo en la escuela. Si me hubieran prohibido leer libros deprimentes cuando era niña… Creo que habría leído muy poco. O nada. Me encantaban esos finales trágicos capaces de provocarme sentimientos de impotencia. Ya ven, la juventud.

2. Oliver Twist de Charles Dickens

Oliver Twist
La segunda novela del escritor inglés fue objeto de protesta por parte de los padres de familia de Brooklyn, en 1949. A algunos maestros se les ocurrió incluir la obra en sus clases de literatura y los inconformes consideraban que la historia de Oliver violaba el derecho de sus hijos a recibir una edu­cación laica. Para que vean que hay extremos.

3. Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll

Alice in Wonderland
En el caso de Alicia, el escándalo tiene que ver con especies y la supuesta superioridad del ser humano. En la China de 1931, el libro fue prohibido bajo el argumento de que “los animales no podrían usar lenguaje humano, y es desastroso poner animales y seres humanos al mismo nivel”.

4. Una luz en el ático de Shel Silverstein

A Light in the Attic
El libro, publicado en 1981, es una colección de poemas infantiles ilustrados por la misma autora. Algunos padres de familia juzgaron que era veneno puro para sus hijos, especialmente por el poema “Cómo no tener que lavar los platos”, y ese otro “La pequeña Abigaíl y el hermoso pony”, que describe la muerte de una niña después de que sus padres se niegan a comprarle un pony (qué diversión). Ya se imaginarán el escándalo. Algunos acusaron a la autora de fomentar la desobediencia, de impulsar a los niños “a romper la vajilla con tal de no lavarla”. Otros declararon que sus temas (demonios, fantasmas, muerte) eran inadecuados para la niñez. Observen la cubierta del libro y díganme si no aburre de tan inofensiva.

5. Harry Potter y la piedra filosofal de J. K. Rowling

Harry Potter
Aunque no lo crean, en 2001, un grupo de fanáticos religiosos se dio a la tarea de quemar ejemplares de esta novela porque, según su criterio, inducía a la juventud a la brujería y las prácticas satánicas. Sí, a mí también me da risa el hecho, y me recuerda esos blogs cristianos, plagados de faltas ortográficas, en que se asegura que Hello Kitty es un engendro de Luzbel.

6. El Lórax del Dr. Seuss

The Lorax
El año pasado se estrenó la adaptación cinematográfica. El libro, publicado en 1971, aborda el conflicto de la sociedad industrializada y su amenaza a la armonía de la naturaleza. Por eso, en 1989, un distrito escolar de California lo vetó por “criminalizar la industria forestal”. ¡El Dr. Seuss escribió un libro que habla del desequilibrio ambiental, crucificadlo!

7. ¿Dónde está Wally? de Martin Handford

Dónde está Wally
El peor de los colmos: la serie de Wally no es literatura sino un conjunto de libros de monitos, una especie de juego en que debemos encontrar al personaje entre la multitud. Por eso es todavía más difícil de creer que estos libros hayan sido retirados de ciertas bibliotecas de Michigan y Nueva York, por contener “cosas suciasen algunas páginas”. Resulta que en una de las láminas aparecía una imagen (casi microscópica) de una señora topless en la playa… Wally, el símbolo del sexo desenfrenado de toda una generación.

26 oct. 2012

Individuos estresados y sin poder se infartan más


Por: Dra. Berdjouhi Tsouroukdissian

Las personas que tienen una carga laboral muy exigente y poca libertad para tomar decisiones presentan un mayor riesgo de desarrollar infarto de miocardio, en comparación con los individuos que presentan un nivel bajo de estrés en el trabajo.

Así lo señala un estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet, en su edición en línea del 14 de septiembre de 2012, realizado por un grupo de investigadores británicos del departamento de Epidemiología y Salud Pública de la University College London (UCL).

Los autores analizaron los datos de 13 estudios europeos realizados entre 1985 y 2006 que habían evaluado la incidencia y las características del estrés laboral en 197.473 hombres y mujeres, sin antecedentes de enfermedad cardiovascular. Los trabajadores procedían de Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido.

Al inicio del estudio los participantes respondieron una serie de preguntas relacionadas con las demandas que les imponía el trabajo, la carga laboral que tenían que afrontar, el tiempo del que disponían para completar sus tareas y el grado de libertad para tomar decisiones.

De todos los participantes, 30.214 (15%) reportaron sentirse estresados en sus trabajos, debido a una carga laboral excesiva y poca libertad en la toma de decisiones.

El estudio reveló que cerca de 2.400 participantes presentaron su primer infarto de miocardio (no mortal) en el transcurso de los primeros siete años y medio de seguimiento.

Los autores observaron que después de hacer los ajustes estadísticos para otros factores como edad, sexo, estilo de vida y estatus socioeconómico, los participantes que reportaron poca libertad en la toma de decisiones y exceso de estrés laboral presentaron un incremento de 23% del riesgo de presentar el primer evento de infarto de miocardio, versus los participantes que no reportaron estrés laboral.

El estudio no demostró que el estrés laboral causaba infarto de miocardio, solo señaló una asociación entre ambos parámetros.

El riesgo atribuible a la población general de desarrollar infarto de miocardio asociado al estrés laboral fue de 3,4%, por lo tanto, si la relación fuera causal la tensión laboral sería responsable de una proporción importante de los casos de infarto de miocardio entre los trabajadores.

Sin embargo, el impacto del estrés laboral en la salud cardiovascular parece ser de menor relevancia si se compara con otros factores de riesgo de enfermedad de las arterias coronarias como el hábito de fumar y la inactividad física, que son responsables de 36% y 20%, respectivamente, de los casos de infarto de miocardio.

Los autores concluyeron que la tensión laboral está asociada con un pequeño, pero consistente incremento del riesgo de presentar el primer evento de infarto de miocardio.

Otro estudio publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academies of Sciencesdemostró que los líderes que ocupaban posiciones de alto nivel en las organizaciones presentaban una mayor sensación de control y menos manifestaciones de estrés y ansiedad, en comparación con los individuos que trabajaban en los niveles intermedios y bajos de la escala laboral.

Por ejemplo, un alto ejecutivo que tiene que tomar con frecuencia decisiones importantes tendría una mayor percepción de control y estaría menos expuesto a presentar estrés laboral crónico, en comparación con un individuo que trabaja como operario en una línea de montaje que no tiene la atribución de tomar decisiones y, por lo tanto, experimenta poca o ninguna sensación de control.

Lidiar con el estrés laboral es un asunto de responsabilidad compartida
La tensión laboral puede contribuir indirectamente a aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad de las arterias coronarias a través de respuestas conductuales como la depresión, consumo de cigarrillos, aumento de la ingesta de alimentos de alto contenido calórico, abuso del café y de las bebidas energéticas con concentraciones elevadas de cafeína, además del uso de drogas recreacionales como la cocaína.

Por otra parte, el estrés laboral sostenido conduce a la activación crónica de la respuesta fisiológica al estrés, lo cual incrementa la producción de diversas hormonas, entre ellas el cortisol (hormona del estrés), y puede ocasionar una serie de alteraciones hemodinámicas como el aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, además de producir trastornos metabólicos y alteraciones de la función vascular.

No podemos deshacernos del estrés laboral y, por otra parte, tampoco podemos prescindir de nuestros empleos, así que tenemos que encontrar la manera de lidiar y neutralizar los efectos de la tensión excesiva en el trabajo.

• Realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico vigoroso.
• La práctica del yoga y las técnicas de relajación son altamente recomendables.
• Apartar tiempo de ocio para las actividades de recreación.
• No permitir que el trabajo interfiera con la vida privada y de la familia.
• Evitar, en lo posible, el uso exagerado de los dispositivos electrónicos “fuera de horario”.
• No fumar.
• Consumir alimentos saludables y no saltarse las comidas.
• Las personas que laboran en posiciones de nivel intermedio pueden disminuir sus niveles de estrés si logran establecer límites en ciertas áreas de su trabajo, para no sentirse abrumados
• Contar con una red de apoyo social.

Por otra parte, las empresas también deben asumir cierta responsabilidad para asegurar que sus empleados no estén sobrecargados de trabajo, ya que la productividad decae si las personas se sienten abrumadas y estresadas.
Las organizaciones deberían ofrecerle a su personal espacios apropiados para realizar ejercicio. Actualmente, muchas corporaciones tienen gimnasios y motivan a sus empleados, a través de ciertos beneficios laborales, a usar de modo regular esas instalaciones.

Los médicos tratantes, igualmente, deberían interesarse por el grado de estrés laboral que experimentan sus pacientes y evaluar la capacidad que estos tienen para afrontarlo y, en caso de ser necesario, referirlos a los profesionales del área de salud mental.

En otras palabras, el control del estrés laboral es un asunto complejo que compete a empleados, empleadores y profesionales de la salud.

24 oct. 2012

5 grandes rechazos en la historia de la tecnología


Hasta ahora, nadie ha conseguido predecir el futuro. Por supuesto, sí existen personas que, con una visión privilegiada, logran ver antes que los demás una oportunidad de éxito, una revolución en ciernes. En el mundo de la tecnología, esta gente es muy valiosa. Básicamente, se dedican a convertir el mañana en presente.

Claro, la moneda tiene otra cara: gente a la que una invención, una innovación le pasa frente a las narices y la ignora; o en el peor de los casos, la desecha por considerarla inútil o infructuosa. Les comparto cinco de estos grandes rechazos que pudieron haber cambiado el futuro tecnológico:




1.    HP rechazó la computadora personal

Hoy en día, nos resulta prácticamente impensable la vida sin una computadora personal. Hace unos 40 años, apenas era una idea en la cabeza de Steve Wozniak. En 1976, ‘Woz’ inventó el ordenador tal como lo conocemos. Como en ese entonces era empleado de Hewlett-Packard, estaba obligado por contrato a enseñarles todas sus ideas y desarrollos. 

La reacción de HP fue reprobatoria. “¿Para qué quiere la gente un ordenador?”, dijo algún inteligentísimo ejecutivo de la marca. Wozniak, quien había entablado amistad con Steve Jobs años antes, le presentó su invento. Jobs, con el olfato de negocios que siempre le distinguió, mostró la computadora en la Universidad de Berkeley, donde fue recibida con éxito. Ambos vieron una gran oportunidad y comenzaron a manufacturar ordenadores a mano, en una cochera. Así nació Apple.



2.    Atari no quiso vender la Famicom

En 1983, una empresa japonesa se acercó a Atari para presentarle una consola: la Famicom. Su intención es que dicha compañía distribuyera este aparato en el mercado americano. En ese momento, Atari se encontraba en la cima del mundo de los videojuegos y el futuro parecía muy promisorio. Al ver la Famicom, el director de marketing la rechazó, bajo el argumento de que el control no tenía palancas. 

Ante la negativa, los nipones decidieron vender ellos mismos su invento. Tomaron la Famicom y la renombraron como NES. En efecto, Atari había rechazado a Nintendo para comercializar a la que se convirtió en una de las consolas de juego más populares de la historia. El error fue muy costoso: el éxito apabullante de la NES terminó por sepultar a Atari, llevándola a la quiebra.




3.    Westen Union: “el teléfono es un simple juguete”

“No nos interesa un simple juguete electrónico”, dijo Western Union en 1876 al empresario Gardiner Greene cuando éste intentó venderles la patente del teléfono. Greene había ayudado a financiar el invento de Alexander Graham Bell y quiso obtener ganancias ofreciendo su parte a William Orton, presidente de la compañía de telégrafos.

Orton fue incapaz de ver el potencial del teléfono y lo desechó porque no le veía posibilidades de comercialización. Después de todo, el medio de comunicación más usado en la época era el telégrafo. En respuesta, Greene decidió formar la Bell Telephone Company, la cual se convertiría con el tiempo en la operadora AT&T.




4.    Henry Ford contra la innovación

No todos los rechazos tienen que ver con compras. Algunos se dan dentro de las mismas empresas. Henry Ford es conocido como el padre del automóvil. En una ocasión, al volver de un viaje en Europa en 1912, sus ingenieros le mostraron una versión mejorada del Model T, el automóvil que él había diseñado. Su reacción fue enardecida. Comenzó a golpear el nuevo modelo y estalló en gritos. 

En su reclamo, Ford dijo que el Model T era su creación y que nadie tenía derecho a modificarla. “Es lo que los americanos quieren, jamás morirá”, exclamó enfurecido. Por esa razón, la empresa Ford se dedicó a sacar el mismo modelo año tras año, sólo cambiándole los colores. A la larga, el trabajo de innovación de las otras compañías terminó por ganarle la partida en ventas a la compañía, que a la larga, aceptó hacer modificaciones a sus modelo.



5.    Bill Gates descartó los lectores de libros electrónicos

En 1998, los ingenieros de Microsoft crearon un prototipo de un lector de libros electrónicos. El dispositivo le fue presentado a Bill Gates, fundador y director de la empresa. Tras examinarlo, lo descartó porque pensaba que era un apartado sin importancia, por lo que le pidió al equipo de desarrollo que se olvidara del proyecto. 

Gates rechazó el lector porque no le veía futuro a las interfaces como la pantalla táctil, ya que pensaba que eran incapaces de competir con los teclados físicos. Quien diría que, un par de décadas después -y con otra persona al mando- su empresa apostaría por su propia tableta, la Microsoft Surface

Fuente: Yahoo! México

23 oct. 2012

Mucho tiempo sentado es riesgoso para la salud: Levántate y anda, aun en el trabajo

Por: María Soledad Tapia


Las conductas sedentarias como el permanecer mucho tiempo sentado frente a la computadora, en el automóvil, en la escuela, son muy comunes en la sociedad moderna. Un estudio publicado esta semana en Diabetologia señala que estas conductas aumentan el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 (DMT2), enfermedad cardiovascular (ECV) y muerte prematura, aun en aquellas personas que cumplen con la actividad física (AF) recomendada.
La investigación fue conducida en la Universidad de Leicester y de Loughborough en el Reino Unido. Se hizo una revisión sistemática y un meta-análisis para examinar la relación entre el “tiempo transcurrido sentados” y la presencia de DMT2, ECV y mortalidad. Para ello, se analizaron los resultados de 18 investigaciones con un total de 794.577 participantes, encontrándose grandes y significativas diferencias.
El mayor tiempo de sedentarismo, comparado con el menor, se asoció a un aumento de 112% del riesgo relativo para diabetes , y de 147% para eventos cardiovasculares, un aumento de 90% del riesgo  para mortalidad cardiovascular y de 49% para mortalidad por otras causas. El resultado es contundente: un mayor tiempo de sedentarismo (“tiempo sentados”) se asocia a un riesgo mayor de diabetes, ECV, y muerte por ECV y otras causas. La asociación más consistente se encontró con la diabetes. Entonces, esto es particularmente importante para aquellos grupos que ya tienen un riesgo elevado de DMT2.
No fue posible determinar cuánto “tiempo sentados” se puede considerar “demasiado”. Uno de los investigadores comenta sin embargo, que una regla lógica sería la de levantarnos de nuestros asientos al menos 5 minutos/cada media hora que estemos sentados.
Algo muy importante es que los efectos negativos de estar tanto tiempo sentados son independientes de la AF que se realice. Si se está sentado demasiado tiempo durante el día, correr 30 minutos diarios no resultaría suficiente.
Ya un excelente artículo publicado en el año 2006 compilaba gran parte de la investigación realizada a partir del año 1950 sobre salud ocupacional de los conductores de autobuses londinenses y los efectos de ciertos factores de estrés en su salud física, mental y conductual. Desde el año 59 se tenía la idea que el permanecer mucho tiempo sentados era perjudicial para la salud, y que los choferes de autobuses tenían el doble de probabilidad de sufrir ataques al corazón que otros individuos.
Un estudio publicado en marzo de 2012 en Archives of Internal Medicine investigó en 222.497 adultos australianos (mayores de 45 años), la relación entre el “tiempo sentados” y la mortalidad por cualquier causa. La relación fue evidente y consistente entre géneros, grupos etarios, categorías de índice de masa corporal (IMC) y niveles de actividad física, así como entre individuos saludables comparados con participantes con condiciones preexistentes de ECV y DMT2.
Estos resultados originaron un comentario editorial en la misma revista con un peculiar título: Nueva prescripción de ejercicio: No se quede sentado, levántese, muévase más y con más frecuencia.
Otro estudio publicado en el año 2012 en el American Journal of Epidemiology se llevó a cabo con adultos norteamericanos inscritos en la American Cancer Society, que no sufrían ni habían sufrido de cáncer, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, enfisemas u otras patologías pulmonares, habiéndoseles revisado su estado físico y sus hábitos. El objetivo del estudio era examinar su “tiempo libre trascurrido sentados” y la AF, en relación con mortalidad. Participaron 53.440 hombres y 69.776 mujeres.
Se encontró que permanecer mucho tiempo sentados tiene consecuencias en los niveles de triglicéridos, colesterol, glucosa en sangre, presión sanguínea, que son factores relacionados con la obesidad, las patologías cerebrovasculares y otras enfermedades crónicas. Los que pasaron mucho tiempo sentados por su trabajo aumentaron la mortalidad, especialmente las mujeres: aquellas que transcurrían más de seis horas sentadas presentaron un riesgo 37% mayor de morir durante el estudio en comparación con las que permanecían sentadas sólo 3 horas al día.
Esta relación fue del 18% en los hombres. La asociación se observó con mayor intensidad en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Al analizar la AF que cada voluntario realizaba se constató que este factor no alteraba la asociación entre “tiempo sentados” y la mortalidad. La falta de ejercicio sí empeoraba el efecto del “tiempo sentados” sobre el riesgo de mortalidad.
Algunos consejos: No estar demasiado tiempo sentados en reuniones: se puede estar de pie un buen tiempo durante las mismas, y esto puede convertirse en una regla; colocar las computadoras en lugares altos, como los archivadores, incluso haciendo consideraciones ergonómicas para los problemas de espalda; caminar hasta la oficina de sus compañeros de trabajo en lugar de llamarles por teléfono o enviar un e-mail; usar las escaleras y no el ascensor; y al llegar a casa, no lanzamos en el sofá a descansar o ver TV.
El estudio sugiere que incluso, a pesar de la incomodidad, el trasladarse al trabajo en atestados autobuses, o vagones de metro o tren, puede ser más beneficioso para la salud que ir en automóvil, ya que involucra más tiempo de pie y de marcha.
La conclusión de este trabajo da un importante mensaje al público y a los profesionales de salud pues demuestra que el ser sedentario es muy común, pero también muy peligroso a largo plazo para nuestra salud, y está particularmente relacionado con DMT2 y ECV. Lo que es más, esta relación parece ser más significativa que las existentes con otros factores de estilos de vida saludable tales como la dieta y la AF.
Por otro lado, se ha prestado mucha atención a la relación entre AF moderada a vigorosa con la salud, pasando por alto el importante efecto benéfico que tiene el simple acto de levantarse, moverse y reducir el tiempo que transcurrimos sentados.


Fuente: http://miradorsalud.com/site/1932/
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